Después de avanzar con el desmontaje y la valoración general de la Motocompo, tocaba centrarse en una parte pequeña pero muy importante: las ruedas. En una moto tan compacta, cualquier detalle de las ruedas se nota mucho, tanto en seguridad como en el aspecto final.
Estado inicial de las ruedas
Las ruedas conservaban todavía las cubiertas originales, unas Bridgestone Molas, con muchas grietas y señales claras del paso del tiempo. Las llantas estaban con la pintura en muy mal estado, marcadas y con zonas de óxido superficial, especialmente en los bordes y alrededor de los bujes.

A simple vista no era solo una cuestión estética. En este punto convenía desmontar todo, revisar bien el estado de las cubiertas y sustituir las cámaras para evitar problemas cuando la moto vuelva a rodar.
Desmontaje y revisión
El primer paso fue separar las cubiertas de las llantas y revisar cada pieza por separado. Al desmontarlas se podía ver mejor el estado real: suciedad antigua, bordes castigados y cámaras que ya no tenían sentido reutilizar.

En una restauración así prefiero no apurar elementos de goma viejos. Aunque una cámara parezca aguantar aire, los años pasan factura y una fuga o un reventón pequeño puede arruinar el montaje final.
Pintura de las llantas
Con las ruedas desmontadas, las llantas se limpiaron y se prepararon para pintura. El objetivo era devolverles un aspecto limpio y uniforme, manteniendo el acabado negro original de la Motocompo. Utilicé spray de pintura Montana 94 negro mate.

Una vez pintadas, el cambio es evidente: pasan de verse como piezas cansadas y oxidadas a tener una presencia mucho más limpia. No es una pieza grande, pero en una moto pequeña como esta, unas ruedas bien acabadas cambian mucho la imagen del conjunto.
Cámaras y cubiertas nuevas
También se sustituyeron las cámaras y se montaron cubiertas nuevas. Al no encontrar recambio original de Bridgestone y como las IRC semislick tenían un precio muy elevado, compré unas genéricas con la medida original 2.50-8.

Los neumáticos están marcados con la frase “Not for highway service”. Una pena, porque con los 30 km/h de velocidad punta de la Motocompo ya estaba pensando en meterme por la autopista… Mejor lo dejaremos como una advertencia optimista del fabricante. Para este proyecto, lo importante era montar un conjunto nuevo, seguro y visualmente fiel al estilo original de la Motocompo.
Resultado final
Con las llantas pintadas, las cámaras nuevas y las cubiertas montadas, el conjunto cambia por completo. Las ruedas vuelven a tener una imagen limpia y sólida, y dejan lista una parte clave de la restauración.

Poco a poco, la Motocompo va dejando de parecer un proyecto desmontado y empieza a tener forma, empezando por las ruedas.
Próximo paso
Con las ruedas ya restauradas, el siguiente objetivo será seguir avanzando con el desmontaje de cada parte que se encuentre en mal estado, restaurarla y dejarlo todo en buenas condiciones.

